Una
fantasía recurrente desde tiempos inmemoriales ha sido la de hacerse uno de la
facultad de dominar la voluntad de otros.
Inmiscuida
muchas veces dentro del ámbito vago y lóbrego de lo parapsicológico, la hipnosis ha sido la
herramienta más concreta para, algunas veces, cumplir satisfactoriamente tal
fantasía.
El término
hipnosis fue acuñado por el neurocirujano escocés, James Braid en 1842. El
término propuesto inicialmente por Braid era compuesto: neuro-hypnotism y él
mismo propuso abreviarlo en hypnotism.
No de
casualidad Braid usó ese término "hipno", derivado del griego, a
partir del verbo "hipnos" que significa dormir o soñar.
Justamente,
el origen del término nos lleva necesariamente al contexto de la mitología
griega donde la palabra hipnotismo hace referencia a una deidad menor, Hypnos,
que en la cultura griega personificaba el sueño. Hypnos era hermano gemelo de
Tanathos, (tanatología) quien personificaba a la muerte no violenta. Ambos eran
hijos de Nix (la noche).
Hay quienes
aseguran que Nix concibió a Hypnos y a Tanathos, sin la intervención de un
varón, pero otros dicen que el padre de los tales dioses fue Erebo, la sombra u
oscuridad. Tanto Hypnos como Tanathos pertenecían a las oscuridades
subterráneas, por eso vivían en una cueva, cerca de su madre Nix, y en la
entrada de su lúgubre morada crecían plantas de efectos somníferos como la
amapola, la adormidera y el borrachero; de las flores de este último se extrae
la escopolamina, comúnmente conocida como burundanga.
Hypnos se
casó con una de las Gracias, Pasitea, y con ella tuvo mil hijos, llamados
genéricamente Oniros u Oneiros,, porque todos heredaron del padre la misma
vocación, es decir, lo relacionado con los sueños; pero de ellos solo tres son
destacados: Morfeo, encargado de inducir sueños en que aparecían formas
(morphé) de seres humanos (morfología y morfina derivan de Morfeo); Fobetor
(que espanta), generaba sueños en que aparecían todo tipo de animales; y
Fantasos o Phantasos, (fantasìa), que controlaba los sueños con seres
inanimados como árboles, rocas, torrentes de agua, etc.
Igualmente,
en diversos momentos de la historia y diversas civilizaciones previas a Braid
se
practicaron procedimientos hipnóticos muy similares, a los que a partir de
Braid, pasarían a ser "más populares".
Hipnosis y ajedrez en la URSS
La
psicología y psiquiatría en la URSS aportó muchísimo más estudio y en especial
una abundante práctica experimental sobre la hipnosis. El ajedrez supo cumplir
un rol activo en tales experimentos.
En una
revista soviética especializada de la década de los 60s se relata lo siguiente:
"Hemos
invitado a nuestro laboratorio al ex campeón del mundo Mijail Tal, que jugó
seis partidos con uno de nuestros sujetos. Jugó en tres estados de la hipnosis;
habíamos sugerido para uno de esos estados un modelo a Paul Morphy ... Para los
otros, su estado normal. El Sr. Tal ganó. Después de la sesión se encontró con
el sujeto con el cual jugó y se expresó de la siguiente manera: Antes de la
hipnosis sabía que mi oponente era capaz de sólo mover las piezas. Después de
la hipnosis, era otro hombre el que estaba sentado frente a mí, expansivo,
enérgico, audaz, que jugó por lo menos dos categorías superiores”
El modelo
Paul Morphy que se dice utilizado hace referencia a el legendario jugador Paul
Morphy de mediados del siglo XIX, muy famoso por su juego de ataque bien
enérgico y audaz.
Mijail Tal
alguna vez en una entrevista comentó sobre este suceso.
El dominio
de Lasker.
Emanuel
Lasker, el campeón del mundo que más tiempo ha retenido el título (27 años
consecutivos), que además de ajedrecista era matemático y filósofo, es
recordado también por la influencia psicológica que él mismo ejercía sobre sus
contrincantes, sacando partido con enorme habilidad de las deficiencias
particulares de cada uno de sus oponentes.
No había
hipnosis detrás de las victorias de Lasker. Sino un detallado estudio psicológico
del rival que le permitía explotar sus deficiencias.
Un ejemplo
de ello es la 5ta partida del campeonato de 1910 cuando enfrentó a David
Janowski. Donde, extrañamente, mientras Janowski dominaba clara y
contundentemente, de pronto la partida da un giro y termina perdiendo.
